Misión y Valores

Nuestra misión

Crear una escuela amable, activa, inventiva,

habitable, documentada y comunicable,

un lugar de investigación, aprendizaje y reflexión,

donde se "encuentren" las familias, los niños y niñas,

los educadoras/es y el resto de la comunidad educativa.

 

Nuestros valores

Los valores que nos definen son el conjunto de principios, creencias y reglas

que regulan la gestión y funcionamiento de nuestra organización.

Constituyen la filosofía de nuestras escuelas y el soporte de la cultura organizacional.

 

El objetivo que buscamos con la definición e implantación de dichos valores

es el de tener un marco de referencia que inspire y regule la vida en nuestras escuelas.

Consideramos que los valores que hemos definido y elegido se han de reflejar

en unas conductas de comportamiento y de actuación,

es, al fin y al cabo, "vivirlos" dentro de una "planificación y trabajo del día a día"

haciendo que se hagan presentes en nuestro trabajo y que hacer diario.

Por todo ello, en nuestro proceso de reflexión hemos considerado los siguientes valores

que toda persona que integre la organización educativa ha de cumplir y transmitir,

sabiendo que la división que establecemos es formal

ya que no existen definiciones exactas cuando de principios generales estamos hablando:

ILUSION

(alegría, energía, entusiasmo)

"No existen límites ni obstáculos que no pueda sobrepasar"

TRANSPARENCIA

(honestidad, ética, sencillez)

"Digo lo que hago y hago lo que digo"

CARIÑO

(amor, respeto)

"Me esmero y disfruto con mi trabajo"

PROFESIONALIDAD

(dedicación, responsabilidad, seguridad)

"Realizo mi actividad con capacidad y aplicación"

La metáfora del bambú

El crecimiento del bambú es algo realmente sorprendente. Es la planta con el crecimiento más rápido que existe en todo el reino vegetal. Hay quien dice que en su etapa de desarrollo, si uno se sienta pacientemente a observar se puede apreciar su crecimiento ya que llega a crecer hasta 1 metro al día. Si se siembra una semilla de bambú en tierra fértil, se riega y se cuida durante meses y meses... en siete años de cuidados no se consigue que brote ni un pequeño tallo. El “misterio” es que durante esos siete primeros años crece hacia abajo y hacia los lados, expandiendo sus raíces hasta lo más profundo. ¿Para qué? Se está preparando para después ser capaz de realizar el mayor de los desarrollos pues en un periodo de 6 semanas puede alcanzar una altura superior a los 30 metros. Durante los primeros siete años de aparente inactividad, el bambú estaba generando un complejo sistema de raíces que le permitirán sostener su crecimiento. Esta es la metáfora de la escuela en el primer ciclo: los niños están creciendo en y desde su interior de manera que no es visible, pero es real. Es importante que el adulto y la escuela sostengan y respeten este crecimiento que está preparando todos los futuros aprendizajes y al mismo tiempo, construyendo su identidad desde el placer de Ser para ellos mismos y para los otros.